Entrevista a Adriana Bidegain. Su amor por el Pinot Noir
Publicado el
23 de Octubre de 2015
por
Pizzorno Blog
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Nos encontramos con una de las sommeliers profesionales que tiene más trayectoria en nuestro país, una persona que además de su sabiduría comparte siempre con nosotros su simpatía y aprecio. Botella de Pinot Noir mediante, nos pusimos a conversar con Adriana "Nani" Bidegain y pudimos aprender aún más de ella. Queremos compartir con ustedes, parte de la charla amena que surgió de ese encuentro.


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Charrúa - Uruguayan Bistró . Francisco Pizzorno en Nueva York
Publicado el
4 de Agosto de 2015
por
Pizzorno Blog
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Charrúa - Uruguayan Bistró . Francisco Pizzorno en Nueva York

Cómo parte del Tannat tasting tour que se realizó en varias ciuades de Estados Unidos en el mes de junio, nuestro representate en el tour, Francisco Pizzorno estuvo presente en varias tiendas de vinos y restaurantes del país del Pinnot Noir y se encontró con Gonzalo Bava, director de Charrúa Uruguayan Bistro. ...


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Federico de Moura : Recorriendo un camino juntos.
Publicado el
20 de Octubre de 2014
por
Daniel Nieto
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Federico De Moura: Recorriendo el camino Juntos


Preparando la entrevista a Federico, y revisando su biografía nos dimos cuenta que compartimos una gran cantidad de particularidades, pero lo que más nos une es la pasión que compartimos por el vino. Una entrevista distinta, con un amigo de la casa que nos sorprende con sus recomendaciones e historias.

PB: Varios son los puntos profesionales que nos unen y que compartimos pero, puntualmente ¿Que es lo que te acerca a Pizzorno?

Federico :En el mundo del vino uno se va vinculando con productores, importadores y demás, y como todo en la vida uno genera lazos y vínculos con gente que tiene compatibilidad con uno y tiene una misma pasión. Yo siempre consideré que una de las cosas más importantes del sommelier, además del conocimiento, es tener la vocación de servicio y la pasión por el mundo del vino.


PB: ¿ Desde cuándo estás dedicado a este mundo apasionante?


Federico: Yo me recibí en la primera generación en el año 2004, de la sección de enología.Es paga, dentro de la Facultad pública, pero el dinero se reinvierte ahí mismo en la Facultad, por ejemplo se hizo una sala de cata, un salón exclusivo para el curso. También allí se realiza el curso de sommelier de aceite de oliva, que yo hice en 2012 y esas cosas se realizan con la contribución de todos los alumnos.
Nosotros somos los embajadores de la cultura del vino, que no es poca cosa, y además se complementan con el resto de las bebidas y la parte gastronómica. Yo hice Gastronomía en la UTU y después hice otro curso de cocina en la Escuela del Plata y me fui complementando.
Yo nací en el 81 en Melo y me vine a Montevideo en el 2001 y al mismo tiempo que hacia el curso de gastronomía hice un curso de Bartender, que en aquel momento se llama Barman.
Siempre estuve vinculado al mundo del vino y al astronómico. Siempre me gustó muchísimo y estudiaba poco y me iba muy bien, encontré que tenía mucha facilidad para estas cosas.
Luego de estudiar yo quise seguir profundizando y aprendiendo.

 

PB: ¿Carlos estuvo en algúno de esos seminarios o cursos dando clases?

Federico: No, Carlos no. Mi primer encuentro fue cuando yo trabajaba en Francis, en el 2009. Yo era el sommelier y él fue a vender vinos.
Me llamó mucho la atención que el dueño se pusiera la empresa al hombro. Sabemos que es una bodega familiar y que los volúmenes de producción no son como los de otras bodegas, pero igualmente me llamó la atención. La pasión que le trasmitía a los productos. En otros lugares uno produce y si no se vende no es su responsabilidad. El trasmitía ese esfuerzo inmenso que hay detrás de la bodega.
Ahí generé una visita a la bodega y ahí empezó el vínculo. Fue increíble el recibimiento, la calidez que ofrecían, una cuota humana impresionante. Eso le gusta a cualquiera, llama la atención y se valora. Lo sigo valorando hasta el día de hoy.
A partir de allí la vinculación fue mucho más estrecha.
Luego estudié en la escuela de Enología y con el grupo fuimos un par de veces más a la bodega de visita y siempre se generaban instancias para tomar un vino y conversar de la vida. El nexo fue cada vez más fuerte.
Actualmente trabajo en el Sofitel Hotel Casino Carrasco y una de las cosas que hice fue incorporar los vinos de Pizzorno para los banquetes. Generalmente las grandes empresas o con grandes volúmenes de venta generan acuerdos comerciales con bodegas muy comerciales o de vinos muy tecnológicos, y muchas veces esos vinos no tienen alma. Una de las improntas especiales que tiene Pizzorno es eso, ofrecemos un producto familiar y que es un símbolo de esa familia, forma parte de sus vinos.

 


 

"Hacer un vino es una obra de arte. Es conjugar todo lo que te da la naturaleza pero no de cualquier forma, y eso Pizzorno lo logra."

 


 

PB: Actualmente las Bodegas Boutique están de moda, ¿Qué crees que tiene de diferente Pizzorno para ofrecer en el mercado?

El diferencial que tiene Pizzorno es el hecho de que la familia está involucrada. No sólo al momento de elaborarlo, sino que también te dan una mano en lo que uno precise. Se puede ir a degustar, conocer el lugar y siempre hay vinos que son diferentes al promedio.
La fracción del valor agregado y de la pasión que Pizzorno le pone hace la diferencia, con respecto a otros emprendimientos que también son boutique pero sus expertos no están todo el año, vienen una vez al año en vendimia, no es lo mismo. Ellos pueden recibirte en la bodega pero no forma parte de su diario vivir y de la familia.
Pizzorno dentro del núcleo familiar integra a la bodega, lo cual para mí es fundamental.
Hay otras bodegas en que el dueño es un gran empresario, pero que puso el emprendimiento por hobbie. En Pizzorno eso no pasa, es una familia que trabaja hace tres generaciones, y está bien decirlo porque el mercado lo valora. Hay una historia que contar, en donde apoyarse y que además es muy linda.
Cuando los turistas me dicen que quieren conocer una bodega yo siempre les recomiendo Pizzorno, porque en las otras bodegas te pueden tratar muy bien pero nunca conoces a los dueños, ni a su historia.

 

 PB: ¿Cuál sería el vino preferido de Federico De Moura?

Federico : Me gusta mucho el Tinto Reserva, hasta el 2008, que luego pasó a ser el Select Blend. Tiene una relación costo beneficio excelente. Es un vino que no tiene un costo muy elevado para la calidad que tiene. Es una base de Tannat complementado con Cabernet y Merlot. Tiene una complejidad y una armonía desde el comienzo hasta el final. Es un vino que va cambiando, tiene un gran desarrollo tanto en nariz como en boca.

 

PB: El Select Blend en nariz puede sentirse algo agresivo pero en boca eso no pasa y es muy disfrutable. ¿Cuál es la explicación profesional para eso?

Federico : Las moléculas aromáticas son volátiles y lo más volátil del vino es el alcohol. Al abrir una botella si haces una olfacción directa a copa quieta, lo que sentís primero es el alcohol y algo del componente primario, la uva. Luego se empieza a percibir los demás componentes porque se van desprendiendo.
Puntualmente la madera es uno de los que más predomina en el Select Blend, entonces junto con el alcohol es lo primero que se siente.Por eso se nota más en nariz que en boca.
Este vino se prepara en maderas de primer y segundo uso entonces se combina muy bien el gusto a la madera y la astringencia. Además, se utiliza tres tipos de barricas diferentes, que le aportan mucha más complejidad. Barricas francesas, americanas y húngaras, generalmente.
Es importante saber esperar al vino, no todos los vinos evolucionan igual.
Este vino, desde mi punto de vista, es muy complejo del comienzo hasta el final.
Es similar al Primo 2008, aunque tienen tipos de taninos diferentes.
Estos vinos tienen un gran potencial de guarda. Muchas veces los guardas de un día para el otro y parecen otro vino. Empezás a sentir los aromas secundarios y terciarios en forma más clara y se disfruta mucho. Pueden conservarse ocho años o más, en ciertas condiciones.

 

PB: El mundo de los vinos nunca termina de sorprenderte ¿no?

Federico: Te cuento una experiencia. Cuando estuve en Europa, seguí en contacto con algunos sommelier de Francia y me contaban que algunas bodegas la cata se hace en cualquier vaso yendo barrica por barrica, no en las copas en las que nosotros estamos acostumbrados, porque lo que se mide es el volumen en boca. No importa si es en vaso o en copa. Se mide la complejidad, el cuerpo, el volumen.
Estas experiencias muchas veces derriban mitos o paradigmas que se tienen y no se sabe muy bien por qué.
Hacer un vino es una obra de arte. Es conjugar todo lo que te da la naturaleza pero no de cualquier forma, y eso Pizzorno lo logra.

 


 

"El diferencial que tiene Pizzorno es el hecho de que la familia está involucrada. No sólo al momento de elaborarlo, sino que también te dan una mano en lo que uno precise. Se puede ir a degustar, conocer el lugar y siempre hay vinos que son diferentes al promedio.
La fracción del valor agregado y de la pasión que Pizzorno le pone hace la diferencia, con respecto a otros emprendimientos que también son boutique pero sus expertos no están todo el año, vienen una vez al año en vendimia, no es lo mismo."
 

PB: ¿Cuál es tu principal recomendación de los vinos de Pizzorno?

 

Muchos sommeliers ofrecen el vino más caro porque lo consideran snob o porque se quieren diferenciar. Es una tendencia, que no sé muy bien por qué se da.
A mi me gusta ser un buen embajador del mundo del vino, y considero que tengo que proporcionarle a la gente la mejor alternativa a un costo razonable o acorde a su bolsillo. Tenemos que proporcionar confianza a los comensales.
En ese sentido recomiendo ampliamente el Select Blend 2011 entre los tintos sin duda y entre los blancos el Don Próspero Sauvignon Blanc.

 


 

"Una de las improntas especiales que tiene Pizzorno es eso, ofrecernos un producto familiar y que es un símbolo de esa familia; forma parte de sus vinos."

 

 


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